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EFECTOS ADVERSOS, ADICCIÓN Y BENEFICIOS DE LA IDENTIDAD DEL SOCIÓLOGO O LA HISTORIA DE LA SOCIOLOGÍA QUE ME CURÓ

Posted by / 13 julio, 2017 / Categories: Sin categoría / 1 Comment

EFECTOS ADVERSOS, ADICCIÓN  Y BENEFICIOS DE LA IDENTIDAD DEL SOCIÓLOGO

 O

  LA HISTORIA DE LA  SOCIOLOGÍA QUE ME CURÓ   

Ana Belén Almagro Prieto

Las primeras clases a las que acudí en la facultad de sociología provocaron en mí cierta agitación. Me invadió, por aquél entonces, la sensación de que nunca nada sería igual, de que al finalizar esta carrera no adquiriría sólo un expediente lleno de calificaciones y una nota final, sino que obtendría un nuevo prisma, una nueva manera de ver las cosas y es curioso que el tiempo me diera la razón.

Tras terminar la carrera, empecé a pensar en la sociología de otra forma; comencé a analizar algunas cosas curiosas dentro de las conversaciones que mantenía con otros sociólogos y a ver factores comunes y de pronto me di cuenta: la sociología a veces es como un virus, una enfermedad o una adicción. Tiene algo que  remueve a las personas que realmente conectan con esta ciencia, que hace que uno cambie para siempre, que no pueda desconectarse nunca más del ansia de conocer, pero que sabe que esa dependencia puede ser incluso dañina a nivel psicológico.

En primer lugar, el virus de la sociología zarandea al individuo con saña tan pronto como entra en su vida. Su tarjeta de presentación desmorona toda estabilidad en el conocimiento que pudiéramos tener, poniendo nuestra manera de ver las cosas del revés una y otra vez. “Todo es relativo” nos dice. La razón de ser de la sociología es estudiar y analizar la realidad social, sin embargo, “no existe una realidad sino millones, dependiendo del punto de vista”, “no hay nada que no esconda una razón que lo motive y el sentido del quehacer sociológico es preguntarse siempre por qué”.

Émilie Durkheim dijo una vez “Una mente que cuestiona todo, al no ser lo suficientemente fuerte para cuestionar el peso de su ignorancia, corre el riesgo de cuestionarse a sí misma y ser envuelta en la duda”. Creo que esta frase de tan célebre sociólogo resume a la perfección el impacto que puede sufrir aquel incauto que se aventura a  consumir por primera vez esta ciencia y cuyo cerebro se inunda de paradigmas de la teoría sociológica.

Luego, es posible que el sociólogo sufra un segundo efecto secundario; es algo así como un tremendo dolor de cabeza. “La estadística nos permite conocer la realidad”…pero, si la realidad es relativa y hay millones de ellas ¿qué realidad nos ofrecen los datos?, ¿cuál de ellas?, ¿según qué punto de vista?…

 

Tenemos entonces la molesta sensación de que por muchas variables que incluyamos en el estudio de cualquier realidad, siempre habrá alguna que se nos escape o que no sea del todo captable por un modelo numérico teórico- aun siquiera combinándolo con métodos cualitativos-, por lo que la veracidad de los datos estadísticos nunca es del todo completa. Y es ahí donde el pobre científico social, en busca siempre de la realidad/es, adquiere un virus quisquilloso que le hace ir siempre un poco más al fondo del asunto.

El tercer efecto, va directo a lo emocional. La sociología nos acerca a los problemas sociales, nos muestra de cerca el sufrimiento que hay detrás de las cifras, los porqués de algunos conflictos y barbaries de la realidad social, de la desigualdad, la pobreza, la marginación… La sociología, nos arrastra para que nos metamos hasta las orejas en esos pantanos de negros fondos y, una vez allí, cuando los lodos de la sensibilidad no se nos van del cuerpo, nos plantea una inquietante incógnita: y ¿ahora qué?, ¿qué hago yo con esto?

¿Será acaso que el buen científico social está abocado a sufrir la ceguera moral de la que ya nos advertía Zygmunt Bauman para desarrollar su trabajo?, ¿No se estará perdiendo entonces ese sociólogo desensibilizado e inhumanizado una parte tan importantísima para el análisis de la realidad como es la cara emocional o psicosocial? Mi respuesta es contundente: por supuesto.

Entonces el científico social tiene en su haber un sufrimiento y sensibilidad añadidos, que no son conmensurables, que están implícitos en nuestra profesionalidad.

 

Y el último golpe, el que nos deja en un estado lamentable y nos condena a ser esclavos de la adicción sociológica, es el de la identidad.

Nuestra disciplina no es sólo un estudio de la sociedad, sino que nos aporta una manera diferente de mirar el mundo que nos rodea;  nos genera una sensibilidad hacia ciertas realidades, sin duda movida por el conocimiento de las problemáticas que las envuelven; nos aporta una manera de interpretar los discursos y las interacciones…y algo así, esas “sustancias” de la sociología que hacen caer en la adicción al científico social, también configuran una identidad. El sociólogo se mira a sí mismo como ese “bicho raro” de ojos saltones, que escudriña hasta el último detalle de lo que tiene alrededor, lo analiza y croa constantemente “¿Por qué?”, “¿Por qué?”.

Así que cuando se encuentra con otro bicho de su especie, no puede evitar sentir esa caballería, una especie de orgullo y el reconocimiento de un igual.

 

Y cuando esa identidad está corriendo por cada una de sus venas, de pronto llega el momento en el que, tembloroso, se ha de subir al cañón que lo disparará contra el cruel y duro mercado laboral. Allí el lugar del sociólogo está desfigurado, borroso, se encuentra en un cruce de caminos en el medio de un sinuoso y oscuro laberinto.

Perder la orientación en esta situación tan compleja, es sin duda el peor efecto secundario de esta droga,  que puede dejar al científico social en un estado casi catatónico, inerte, cayendo sin cesar en un oscuro pozo.  Es en ese momento cuando comienzan a llover golpes hacia nuestra identidad en un intento desesperado de encajar en un sistema laboral que no tiene definido un lugar concreto para el sociólogo que pretenda ir más allá de ser un mero sirviente del sistema ofreciéndole las cifras en estadísticas adecuadas y previamente cocinadas en muchos casos, o ir más allá de pertenecer al frío y cruel engranaje de los departamentos de selección de personal dentro de las grandes empresas:

“¿Qué soy?, ¿acaso soy un seudoestadístico?, ¿seré un psicólogo un poco raro?, o ¿quizás soy un trabajador social que se coló por error en otra carrera?, aunque es posible que sea un politólogo a medio hacer”

Y de esta crisis derivan otras, motivadas por la rabia que nos genera nuestra propia adicción, el autorechazo identitario que, si no se trata a tiempo, puede desembocar en crisis ónticas. Este rechazo se manifiesta en diálogos del tipo:

 “¿Para qué demonios sirven todos mis años de estudio?, ¡¿Para qué demonios sirve la sociología?! Pero ¿qué invento del diablo es este que me hace contemplar y estudiar el sistema, ese mismo sistema que me rechaza, que me denomina como intrusista, que no me reconoce, ni me deja realizarme como profesional? Y lo peor es que comprendo a la perfección como funciona ese sistema, porque estoy preparado para analizarlo…¡¡Oh, cruel sociología!!”

 

Bueno… quizás el ejemplo sea un tanto exagerado…, pero lo que refleja es que a partir de hacerse preguntas de esta índole, el sociólogo, cegado por su crisis identitaria, comienza a tientas todo un periplo intentando descubrir hacia dónde encaminarse, intentando vislumbrar su orientación, su meta profesional.

 

Pero (sí, ¡por fin hay un pero!) si algo nos enseñaron los largos debates de los principales teóricos es que- recordad- todo depende del enfoque, del prisma desde donde se mire. Y si esta ciencia puede ser dañina para el que la practique, también puede llegar a ser del todo beneficiosa.

Si la sociología nos permite observar el sistema, descubrir las múltiples realidades que encierra el mismo y analizarlas, también nos permite descubrir y poner sobre la mesa sus deficiencias.

Muchos  se quedan aquí, enterrando sus análisis de la realidad bajo la pesada tapa de los libros, entre amarillentas hojas de extensos manuales, entre los datos estadísticos. Pues bien, existe otra cara de la sociología mucho más amable y reconfortante, que quizás, como a mí, le permita a más de uno hacer las paces con su identidad como sociólogo. Esa cara no se nos muestra durante la carrera, o si lo hace, es de manera superficial e insuficiente.

 

Descubrir y analizar las deficiencias del sistema es el primer paso para adentrarnos en el trabajo por el cambio. De hecho, es la única manera de llegar a él.

Dice Pierre Bourdieu que la sociología es un deporte de combate. Dicho de otra manera, nuestros conocimientos pueden ser motor del cambio. Y algo tan relevante, tan revolucionario, de tal importancia en esta era tan extraña en la que vivimos, tan deshumanizada y esclava de los poderes del capital, en esta época de crisis, no puede morir ahogado ente las polvorientas páginas de un libro, no puede quedar encerrado entre los ejes de un gráfico, ni transformarse en la voz aletargada y monótona que rebota contra las paredes de un aula.

La sociología merece hacer gala de esa cara oculta- quizás ocultada por revolucionaria- mucho más activa y práctica, también atractiva, que se traduce en intervención social, en facilitación y en cooperativismo

Esa sociología existe y yo me enamoré de una de sus perspectivas.

Como decía al principio, no fue hasta después de terminar la carrera cuando me dio por reflexionar sobre todos estos aspectos de la identidad del sociólogo, de la función de la sociología y demás. Dos años después arrastraba una terrible crisis personal que mucho tenía que ver con estos efectos secundarios del virus de la sociología.

La desaceleración económica estaba en su punto más hondo y yo- que había sido disparada con aquel cañón del que hablaba antes, sin ápice de compasión ni transición alguna, desde mi cálida y acogedora zona de confort universitaria contra la terrible y dura realidad laboral- me encontraba en un estado emocional lamentable y me dolía desde el currículo hasta la identidad sociológica.

Pero de pronto y gracias a mi profesor y amigo Fernando de Yzaguirre, conocí la perspectiva de la sociología clínica, que responde a la perfección a ese tipo de sociología activa, ágil, práctica y funcional sobre la que estábamos reflexionando hace un momento.

En la década de los ochenta algo parecido a esto rondaba por  las cabezas de un grupo de sociólogos franceses, que debieron pensar en eso de hacer una sociología más “sexy”, que tratase de conocer los problemas sociales desde las calles, desde la perspectiva verbalizada de las personas que los sufren y no desde el  frío despacho o desde las estadísticas. Una sociología que no se quedara enredada en la teoría ni en los datos, sino que se impulsara sobre estos y saltara de los paradigmas a la realidad.

Esa sociología en la que pensaban este grupo representado por Robert Sévigny, Gilles Houle, Eugène Enriquez, Jacqueline Barus-Michel y Vincent de Gaulejac, casa muy bien con las ideas que nuestro querido profesor José Ramón Torregrosa tenía sobre la intervención desde la psicología social sociológica.

A muy grosso modo, Torregrosa venía a decir que para una comprensión (en el sentido weberiano del término) de los problemas grupales, sociales, institucionales, no podemos quedarnos en sus antecedentes orgánicos y biológicos, sino que tendremos que hallar su fundamento en el contexto y en la interacción social, porque ambos tienen tal importancia en la formación de los sujetos como individuos, que no se puede disociar la configuración de la individualidad de estos términos sociales que la componen y, por tanto, no es posible una psicología social completa que comprenda los problemas de las personas si no tenemos en cuenta las realidades sociales en las que viven.

Pues bien, la  perspectiva de la sociología clínica parte precisamente de la idea de que entender las problemáticas sociales no es posible sin atender a la subjetividad de los individuos que están viviéndolas, que es lo mismo, pero al revés.

 

En palabras de Fernando de Yzaguirre “Bajo nuestra perspectiva, lo psíquico y social se nutren recíprocamente y son indisociables; el sujeto es producto y productor de su mundo social al mismo tiempo. Por tanto, los problemas sociales y los conflictos  no son más que la expresión entre el choque frontal de esas dos caras del individuo, la de su psique y la de la sociedad donde se mueve.”(La perspectiva de la sociología clínica: una sociología de proximidad orientada al sujeto”).

Y desde este fundamento teórico la sociología clínica consigue mediante sus métodos, como el relato de vida, una intervención social más humana, desvinculada de ese paternalismo que desprenden muchas metodologías, entendiéndola como un acompañamiento del individuo durante un proceso que desemboca en el cambio.

¿Y cómo se consigue eso? Pues en primer lugar, considerando al interviniente como un facilitador que se posiciona a la altura de los intervenidos y no sobre la tarima, sentándose a su lado, practicando la escucha activa y dando la palabra a los sujetos, lo cual le permite conocer de verdad la experiencia y percepción que las personas tienen sobre su realidad social.

Por tanto, la sociología clínica deja de lado ese rol de experto poseedor del conocimiento que carga con su maletín repleto de “las recetas perfectas para cada cosa”, que es la representación gráfica del paternalismo que tiñe algunas metodologías de intervención social al que me estaba refiriendo.

En segundo lugar, investigando junto a los sujetos y tratando de comprender de manera conjunta- como si se tratara de un grupo de mecánicos que observa el engranaje de una maquinaria antes de trabajar sobre ella- cómo los aspectos psíquicos de cada individuo interactúan con los aspectos sociales que impregnan sus experiencias, y repercuten sobre el fenómeno o problemática a tratar concreto.

Por último, una vez que el facilitador junto a los intervenidos han comprendido (siguiendo con la metáfora de la mecánica) el funcionamiento de esa maquinaria y han sabido discernir cuáles son esos engranajes de su psique que están chocando con los engranajes de su contexto social produciendo disonancia -que en numerosas ocasiones se transforma en sufrimiento-, sus experiencias se dotan de sentido, porque la comprensión del problema hace de aceite que evita que chirríe el mecanismo y se produce lo que en lenguaje coloquial diríamos un “cambio de chip”. La perspectiva de la problemática se transforma en el imaginario de los intervinientes y eso abre un montón de nuevos caminos hacia posibilidades alternativas de actuación que antes permanecían ocultos.

Y eso es precisamente el proceso que yo experimenté cuando conocí la perspectiva de la sociología clínica, por lo que a día de hoy la considero “la sociología que me curó” de esa tristeza, ese pellizquito en el corazón que me venía atormentando desde que el virus de la identidad del sociólogo comenzó a recorrer mis venas.

 

 

Imágenes obtenidas de:

http://revistasic.gumilla.org/wp-content/uploads/2012/04/elroto-estadc3adsticas.jpg

http://ep01.epimg.net/verne/imagenes/2015/12/17/articulo/1450362120_324496_1450460122_sumario_normal.jpg

https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/96/eb/1c/96eb1c811c5d02a19cb995f280519674.jpg

http://psicibpa.blogspot.es/media/cache/resolve/media/files/01/261/970/2016/09/1474157672_n.jpg

http://conjeturasparallevar.blogspot.com.es/2013/08/la-mirada-sociologica.html

Bibliografía

“La sociología es un deporte de combate”, documental de Pierre Carles en homenaje a la vida y pensamiento del sociólogo Pierre Bourdieu. 2001.

“Los inicios de la sociología clínica en España”, intervención de Fernando de Yzaguirre en el coloquio fundacional del RISC. 2015.

“La perspectiva de la sociología clínica: una sociología de proximidad orientada al sujeto”, Fernando de Yzaguirre y Carlos Alberto Castillo. GT22 Psicología Social. 2013.

 

Disponible en Ssociologos

 

 

Elvia Taracena Ruíz, in memoriam

Posted by / 18 mayo, 2017 / Categories: Sin categoría / 9 Comments

La sociología clínica está de luto por la pérdida de la querida profesora Elvia Taracena. Con este motivo, nuestra compañera de la sociología clínica de Madrid, Isabel Cerdeira, ha preparado el texto de más abajo en memoria de Elvia Taracena, que falleció el pasado fin de semana tras meses de lucha contra la enfermedad. Elvia Taracena es una de las pioneras de la sociología clínica en Latinoamérica, perspectiva en la que trabajó por más de 25 años. Intentamos organizar un curso con ella en Madrid en 2015, pero por diversos motivos no se hizo realidad, lo que lamentamos más que nunca. Fue nuestra compañera en el Comité Científico de la colección de sociología clínica en español (editorial sapere aude) desde 2015.

Ante su sentida pérdida, traemos aquí dos testimonios de sus compañeros de París, que son nuestros maestros:

  • Vincent de Gaulejac, presidente de la Red Internacional de Sociología Clínica (RISC), ha dicho desde París: “Jusqu’au bout elle a gardé sa belle lucidité et le goût de la vie. Depuis 25 ans, elle a accompagné tous nos projets en nous apportant sa douceur, son intelligence, sa disponibilité, sa grâce. La tristesse est immense. Son souvenir restera gravé dans nos coeurs”. Más abajo en este mismo post transcribimos íntegro su mensaje de condolencias.
  • Frédéric Blondel, consultor y profesor de la Universidad París VII, ha dicho desde París: Je m’associe au groupe pour rendre hommage au départ d’Elvia et remercie Fernando, et à travers lui, tous ceux qui se réunissent pour honorer sa mémoire. Je connaissais peu Elvia – je ne savais d’ailleurs pas qu’elle était malade- même si, comme beaucoup d’entre nous , nos routes se sont croisées à Paris, Spetes, Evora, et bien sûr au Mexique. Je garde le souvenir, au delà de son engagement pour la sociologie clinique, d’une femme douce, avenante, disponible et chaleureuse. Je garde d’elle sa bienveillance accrochée à un sourire toujours calme et engageant. Oui, plus qu’un sourire charmant, elle possédait ce sourire discret, humble et rayonnant d’ouverture au monde, celui que l’observateur attentif décèle chez celles qui, alors qu’elles se sont déjà penchées mille fois sur le berceau, ne se lassent pas de la découverte de l’autre. Elvia appartient sans conteste à cet humanisme là. Si Elvia nous a quittés trop tôt, son regard pétillant et délicat habite toujours mon souvenir, le parfum de son sourire tranquille flotte toujours en moi, ils reposent tous deux en ma demeure. Elvia là-bas et ici présente dans nos cœurs.

 

ELVIA TARACENA RUIZ, in memoriam

(Profesora-investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México)

Entré en contacto con Elvia Taracena Ruiz por la lectura del libro “Historia de vida, psicoanálisis y sociología clínica” (2005) del que es coordinadora con Vincent de Gaulejac y Susana Rodriguez Marquez, edición de la Universidad Autónoma de Querétaro, México. No en vano sus especializaciones en Psicología Clínica y Psicopatología, Psicología del niño y del adolescente en la Universidad de Aix en Provence, y su doctorado en Ciencias de la Educación en la Universidad Paris VIII, son un origen que marcará toda una trayectoria de colaboración internacional desde su país México comprometida con la investigación y la intervención en Sociología Clínica.

Durante los 25 años que ha acompañado los proyectos del Departamento de Cambio Social de Paris VII, ha extendido su compromiso profesional, tanto en la universidad como en la sociedad, a lo que Julia Kristeva llama “la cultura”, la memoria revaluada y revisada en los discursos y comportamientos singulares, en las historias y las biografías interactivas, y “la civilización”, una organización social dominada por la gestión del trabajo y la procreación, con sus reglas específicas. Y lo ha hecho dentro de los tres campos de aplicación privilegiados por la Sociología Clínica: el análisis de las organizaciones, el trabajo con la exclusión social y los grupos de implicación e investigación. Producción, reproducción y participación subjetiva. La Sociología Clínica a la escucha de los individuos y de los grupos y atenta a las relaciones de poder en la sociedad.

La cultura es política y la civilización hoy más que nunca tiende a reducirse a lo económico. Como Kristeva, Taracena tenía este conocimiento que hacía presente al señalar que “una de las características importantes en el trabajo en estos campos es el análisis de las relaciones de poder que matizan el funcionamiento de los grupos y los sujetos en cada una de estas áreas”.

Destacan, en el primer campo, sus trabajos sobre el sistema de evaluación de las universidades públicas en México y como estos sistemas alteran las relaciones entre docentes, alumnos y el mismo conocimiento. También sobre el funcionamiento de las instituciones mexicanas relacionadas con la educación y con los procesos electorales y el ejercicio del poder.

En el campo de la exclusión con poblaciones vulnerables, Taracena ha llevado adelante el programa universitario de la FES (Facultad de Estudios Superiores) “Subjetividad y sociedad”, en el núcleo de un barrio popular, en las áreas de salud y educación. Su trabajo con los y las jóvenes de calle, diagnóstico, intervención, investigación ya es histórico. Han ido más allá de conocer sus carencias y dificultades, han buscado conocer sus condiciones de vida, sus modos de estructuración y construcción de su identidad y como dar cuenta de la realidad social de la calle, la economía informal y las relaciones de poder, incluidas instituciones, sus mediaciones y representaciones.

Respecto al tercer campo a través de la Asociación Metáfora y con la presencia en un principio de V. de Gaulejac, realizaron diferentes seminarios vivenciales de GII, interviniendo en organizaciones como la Universidad de Guadalajara y la Universidad Autónoma metropolitana. Los grupos de implicación e investigación se trasformaron en dinamizadores de alumnos de las diferentes disciplinas de la FES-Iztalaca tanto en licenciaturas como en maestrías y doctorados, cuestionándose las bases del propio conocimiento y creatividad, su participación, su posición de sujetos históricos, colectivos e individuales.

Mantenemos vivos su recuerdo, su labor pionera entre los pioneros, su generosidad y su lucha, su legado profesional y su interculturalidad, que han sido su forma singular de transmisión, que compartimos, sus colegas de Madrid, haciendo parte de este colectivo internacional, en un sentido homenaje.

Isabel Cerdeira Gutierrez

Universidad Complutense de Madrid

Madrid, 17 de mayo, 2017

 

Mensaje de condolencias de Vincent de Gaulejac ante la pérdida de Elvia Taracena:

Elvia Taracena nous a quittés dans la nuit du 13 au 14 mai 2017. Elle a été une pionnière dans le développement de la sociologie clinique. Professeur à l’UNAM (Université Autonome du Mexique), elle est venue en France pour son doctorat en sciences de l’éducation à l’Université Paris 8. Pendant 25 ans, elle a accompagné les projets au sein du Laboratoire de changement social à l’Université Paris Diderot en lien avec l’Unam-Iztacala. Elle a participé à la fondation de l’Institut International de sociologie clinique au début des années 2000, puis à la création du Réseau i ternational de Sociologie clinique en 2015. Dans ce cadre, elle a animé plusieurs groupes d’implication et de recherche sur différentes thématiques (roman familial et trajectoire sociale, roman amoureux et trajectoire sociale, histoires d’argent, face à la honte, Histoire de vie et mémoire corporelle)  à Paris, à Mexico, à Montréal et en Argentine. Elle a succédé à la fin des années 1990 à Max Pagès dans la co-animation du séminaire “émotions et histoire de vie” avec moi. Les participants à ces groupes ont toujours témoigné de la qualité de ses apports, de son écoute attentive et bienveillante, de ses compétences cliniques issues de sa pratique comme psychothérapeute et psychanalyste.

Enseignante passionnée, elle emmenait ses étudiants sur le terrain pour participer à des recherches-actions sur les jeunes de la rue, les processus d’exclusion des populations vulnérables, en particulier les familles indiennes. Ces derniers temps, elle travaillait sur la violence sociale et politique au Mexique et la crise des institutions. Ses articles sur les systèmes d’évaluation des universitaires mexicains ont montré comment ces nouvelles pratiques de gestion contribuaient à altérer l’exercice du métier de chercheur, les relations entre les étudiants et les professeurs et, plus profondément, le rapport au savoir.  Elle animait le programme universitaire de la Faculté d’Études supérieures (Iztacala) “Subjectivité et Société”.

Sa contribution pour diffuser la méthodologie des récits de vie et la recherche qualitative dans les sciences sociales au Mexique a été décisive. En témoigne la publication du livre “Historia de vida, psicoanálisis y sociología clínica” qu’elle a coordonné avec Vincent de Gaulejac et Susana Rodriguez  Marquez (Edición de la Universidad Autónoma de Querétaro, México, 2005). Elle était membre du comité éditorial de la collection sociològia clìnica.

Membre des comités de recherche de sociologie clinique au sein de l’AISLF (association internationale de sociologie clinique) et de l’AIS (association internationale de sociologie) elle a participé activement à toutes nos rencontres à Spetses, en Europe, aux Amériques du Nord et du Sud et a elle-même organisé plusieurs colloques internationaux à Cuernavaca, à Mexico, à Guadalajara, ainsi que de nombreuses journées d’étude.

Nous garderons le souvenir d’une collègue bienveillante, disponible, sachant concilier la rigueur de la chercheure, l’écoute de la pédagogue et l’engagement de l’organisatrice soucieuse du bien commun.

Vincent de Gaulejac
(RISC)
París, 22 de mayo, 2017

Español:

Elvia Taracena nos ha dejado en la noche del 13 al 14 de mayo de 2017. Ha sido una pionera en el desarrollo de la sociología clínica. Profesora en la UNAM (Universidad Autónoma de Méjico) ha venido a Francia para su doctorado en ciencias de la educación en la Universidad de París 8. Durante 25 años, ha acompañado los proyectos dentro del Laboratorio de cambio social en la Universidad París Diderot conexa con la Unam-Iztacala. Ha participado en la fundación del Instituto Internacional de sociología clínica a los comienzos del año 2000, después en la creación de la Red Internacional de sociología clínica en 2015. Dentro de este marco, ha animado varios grupos de implicación e investigación sobre diferentes temáticas (novela familiar y trayectoria social, novela amorosa y trayectoria social, historias de dinero, de cara a la vergüenza, historia de vida y memoria corporal) en París, en México, en Montreal y en Argentina. Ha sucedido al final del año 1990 a Max Pagés en la co-animación del seminario “emociones e historia de vida” conmigo. Los participantes a estos grupos han testimoniado siempre de la cualidad de sus aportaciones, de su escucha atenta y condescendiente, de sus competencias clínicas salidas de su práctica como psicoterapeuta y psicoanalista.

Enseñante apasionada, llevó a sus estudiantes sobre el terreno para participar en investigaciones-acción sobre los jóvenes de la calle, los procesos de exclusión de las poblaciones vulnerables, en particular las familias indianas. Estos últimos tiempos, trabajaba sobre la violencia social y política en Méjico y la crisis de las instituciones. Sus artículos sobre los sistemas de evaluación de los universitarios mejicanos han mostrado como estas nuevas prácticas de gestión contribuían a alterar el ejercicio del oficio de investigador, las relaciones entre los estudiantes y los profesores y, más profundamente, la relación con el saber. Animaba el programa universitario de la Facultad de Estudios superiores (Iztacala) “Subjetividad y sociedad”.

Su contribución para difundir la metodología de los relatos de vida y la investigación cualitativa en las ciencias sociales en Méjico ha sido decisiva. Lo testimonia la publicación del libro “Historia de vida, psicoanálisis y sociología clínica” que ha coordinado con Vincent de Gaulejac y Susana Rodriguez Marquez (Edición de la Universidad Autónoma de Querétaro, Méjico, 2005). Era miembro del comité editorial de la colección de sociología clínica.

Miembro de los comités de investigación de sociología clínica en el seno de la AISLF (asociación internacional de sociología clínica) y de la AIS (asociación internacional de sociología) ha participado activamente en todos nuestros encuentros en Spetses, dentro de Europa, en las Américas del Norte y del Sur y ha organizado ella misma varios seminarios internacionales en Cuernavaca, en Méjico, en Guadalajara, así como numerosas jornadas de estudio.

Nosotros guardaremos el recuerdo de una colega condescendiente, disponible, sabiendo conciliar el rigor de la investigadora, la escucha de la pedagoga y el compromiso de la organizadora preocupada por el bien común.

Vincent de Gaulejac
(RISC)
París, 22 de mayo, 2017

Traducción Isabel Cerdeira

 

La Sociología Clínica en el diván en el Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid

Posted by / 10 marzo, 2017 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

Como ya dijimos, el pasado 7 de Marzo se celebró en Madrid  la presentación de dos nuevos títulos de la colección de sociología clínica en español.

Fco. Javier Rubio Arribas, sociólogo e investigador social, tambien compañero y miembro del Instituto de Sociología Clinica, “La Esfera” (ISCLE), nos deja unas imágenes y reflexiones sobre la presentación.

 

La Sociología Clínica en el diván en el Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid

La Sociología Clínica se hizo presente y se encuadró dentro del espacio del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid. Se subió al diván para realizar su terapia a través de la palabra y así, liberarse (todos y todas las que estuvieron en la mesa y que hablaron, lo hicieron desde sus experiencias vitales, buscando en los otros y otras resonancias, buscando inconscientemente su bienestar). Y el diván hizo su labor “facilitadora”, con su doble escucha (hablada) por un lado, el discurso del paciente-participante-ponente y por otra, escuchando lo que se dice aunque no se sea consciente –por el momento que era, la presentación de dos libros vinculados directamente con la Sociología Clínica- de lo que se estaba diciendo. Todo ello en un encuentro íntimo y sincero por parte de todos y todas. Fue un “cara a cara” entre los que se encontraban el diván-mesa y el público presente.

 

Fue un evento de primer nivel en el que participaron profesores de las Universidades: Autónoma de Madrid (UAM); Complutense de Madrid (UCM) y de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) en  el Colegio de Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid.

 

El acto tuvo lugar el día 7 de marzo a las 19:00 horas en el Salón de Actos del Colegio de Politólogos y Sociólogos de Madrid. Ofició de presentador de la mesa, el Decano del Colegio, Lorenzo Navarrete. Los ponentes fueron: Matilde Fernández Cid, Profesora de la UCM, que ha actuado como revisora de “El Coste de la Excelencia”; Juan Zarco, Profesor de la UAM; Bernabé Sarabia, Profesor de la Universidad de Navarra y la autora de “Novela e Historias de Vida”, Isabel Cerdeira, miembro de la Comisión de Sociología Clínica del Colegio y del Seminario Permanente de Sociología Clínica de la UCM.

 

Matilde Fernández habló de la Sociología Clínica desde su historia y su sentido de ser, ver-observar y de estar en la actualidad. Nos presentó el libro revisado de Nicole Aubert y Vicent de Gaulejac “El Coste de la Excelencia”. Manifestó que este libro se puede leer actualmente porque mantiene la frescura inicial y la actualidad (la primera edición francesa es de 1991). Hizo referencia a que la Sociología clínica está basada en el procedimiento clínico, tan necesario para aprehender los fenómenos sociales, lo cual constituye una modalidad particular de investigación y de intervención. Tratando de trabajar “lo más cerca posible de la vivencia de los actores”, tanto en la construcción de los objetos de investigación como en los métodos. El sujeto hablando del sujeto. La Sociología Clínica como una forma de mirar psicosociológica. Habló del origen de la Sociología Clínica en general y el peso que está tomando en nuestro país, a través del Seminario Permanente  de Sociología Clínica y de los trabajos que se están realizando en diversos ámbitos de sociolaborales.

Por último, hizo referencia a la colección de Sociología Clínica traducida al castellano, así como del libro de Vicent de Gaulejac titulado: “Las fuentes de la vergüenza”. Matilde hizo referencia a la aventura editorial de la Colección en Sociología Clínica. Para finalizar hizo referencia a  la portada del libro que se presentaba, en la que aparece Ícaro cayendo. Dentro de la mitología griega, tal y como relató: “Ícaro es hijo del arquitecto Dédalo, constructor del laberinto de Creta, y de una esclava llamada Náucrate. Estaba retenido junto a su padre en la isla de Creta por el rey de la isla, llamado Minos. Dédalo decidió escapar de la isla, pero dado que Minos controlaba la tierra y el mar, Dédalo se puso a trabajar para fabricar alas para él y su joven hijo, Ícaro. Enlazó plumas entre sí uniendo con hilo las plumas centrales y con cera las laterales, y le dio al conjunto la suave curvatura de las alas de un pájaro. Ícaro a veces corría a recoger del suelo las plumas que el viento se había llevado o ablandaba la cera. Cuando al fin terminó el trabajo, Dédalo batió sus alas y se halló subiendo y suspendido en el aire. Equipó entonces a su hijo de la misma manera, y le enseñó cómo volar. Cuando ambos estuvieron preparados para volar, Dédalo advirtió a Ícaro que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar”.

 

Lorenzo Navarrete presentó al siguiente ponente, a Juan Zarco. Este profesor nos habló del método biográfico y dentro de éste, por un lado, de todas aquellas estrategias que basan la investigación en la explotación y el análisis de documentos personales, y, de la otra, la técnica de investigación denominada historia de vida. Haciendo una revisión histórica rápida de esta técnica, poniendo el ejemplo de “El campesino polaco en Europa y en América” de William I. Thomas y Florian Znaniecki. Hacía referencias a los trabajos conjuntos con el profesor Bernabé Sarabia en este campo. Enlazo este tema con el libro de  Isabel Cerdeira, refiriéndose a él, como una apuesta experimental donde se cruzan los caminos del conocimiento científico con los de la ficción, y todo ello para entender y comprender mejor los fenómenos sociales. Juan Zarco reconoció públicamente que desconocía –más bien por dejadez y desconocimiento- lo que era la Sociología Clínica. Pero sí mostró mucho interés por la Literatura, por la capacidad que tienen los escritores y sobre todo las escritoras a la hora de describir realidades sociales. Y que son capaces de vislumbrar los puntos de conflicto y de creatividad social.

El siguiente en hablar, fue el profesor Bernabé Sarabia. Que comenzó dando las gracias por la invitación a este acto de presentación de estas dos obra. Previamente lo presentó Lorenzo Navarrete, al que le llamó amigo y compañero. Hizo referencia a la faceta de Bernabé cuando hacia las críticas y/o reseñas de los libros en los suplementos de fin de semana del periódico ABC. Introduciendo en estas reseñas conceptos psicosociológicos. Tomó la palabra Bernabé Sarabia diciendo que intentaría ser lo más breve posible para que pudiera hablar lo antes posible  Isabel y poder presentar de primera mano su obra. Hizo una breve revisión de las técnicas cualitativas y de los métodos biográficos para unirlo con alguno de los capítulos del libro, ya que reconoció no haber tenido tiempo de haberlo leído entero. Habló de los movimientos dialogados gracias a la exposición creativa de los autores y autoras de las novelas que se reflejan en los capítulos de este libro. También hizo referencia a la temporalidad de las obras referenciadas en el libro, desde la Sociología.

 

Al final Lorenzo presentó a Isabel Cerdeira, introduciendo parte de su biografía profesional y como la autora del libro “Novela e Historia de Vida” y su participación tanto en el Colegio como en el Seminario de Sociología Clínica que tiene lugar en la Facultad de CC. Políticas y Sociología en el Dpto. de Psicología Social. Ella tomó la palabra dando las gracias a Matilde y al resto de responsables de la Editorial por haber confiado en ella y en su libro. Enlazó y relacionó el psicoanálisis (con su forma ver y escuchar el deseo del sujeto) con la Sociología Clínica (que escucha al sujeto en tanto que sujeto social). El libro surgió gracias al resultado escrito de uno de los capítulos que están incluidos, y por los comentarios de estos profesores y de otras personas, que lo leyeron y la animaron a seguir. En los que aparecían sujetos que guardaban secretos y que desafiaban las leyes sociales.

Habló de las historias de vida que aparecen en su libro, como una construcción en forma de relato, en intervalo de subjetividad que se muestra entretejido por la continuidad de la existencia. Analizando la estructura que transciende de cada una de las historias contadas por los distintos escritores y escritoras.  Cito algunos de los capítulos de su libro, como: Las miserias del mundo (Bourdieu); Los hijos de Sánchez (Lewis) o El campesino polaco (Thomas y Znanieck), etcétera, ya que son trece las obras elegidas por ella. Obras que según manifestó ella, han sido importantes en el siglo pasado. Hizo referencia al mundo que nos comprende (porque el sujeto, además de ser sujeto del inconsciente, lleva las marcas del momento histórico en el que le ha tocado vivir); a las estructuras sociales (historias de los sujetos contadas) de referencia en las obras; hasta lo simbólico se mueve (en esa maraña de historias entrañables descritas por los autores). Incluso para Isabel, las relaciones personales y sociales tienen movimiento y la Sociología Clínica aprende de los fenómenos sociales (se retroalimenta). Personajes fracturados, caminos de encuentros, cargados de conflictos personales y sociales. Sujetos con sus propias verdades y sus propias mentiras, como ocurre en la realidad social. Isabel ha sido capaz –como socióloga y psicoanalista- escuchar a los protagonistas desde esta doble visión, desde esta doble escucha, para devolver como resultado su obra al lector.

 

Por Fco. Javier Rubio Arribas, sociólogo e investigador social.

Nuevos libros de la colección de sociología clínica en español

Posted by / 1 marzo, 2017 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

El 7 de marzo, se llevará a cabo la presentación de dos nuevos títulos de la colección de sociología clínica en español:

EL próximo martes, 7 de marzo de 2017, tendrá lugar en la sede del Colegio Profesional de Politólogos y Sociólogos de la Comunidad de Madrid (Ferraz, 100), la presentación de los libros “Novela e Historias de Vida” de Isabel Cerdeira y “El Coste de la Excelencia” de Nicole Aubert y Vicent de Gaulejac.

La presentación correrá a cargo del Decano del Colegio, Lorenzo Navarrete, actuando como ponentes Bernabé Sarabia, Profesor de la Universidad de Navarra, Juan Zarco, Profesor de la UAM, Carlos Alberto Castillo, Profesor de la UCM, Matilde Fernández Cid, Profesora de la UCM, que ha actuado como revisora de “El Coste de la Excelencia”, y la autora de “Novela e Historias de Vida”, Isabel Cerdeira, miembro de la Comisión de Sociología Clínica del Colegio y del Seminario Permanente de Sociología Clínica de la UCM.

COLECCIÓN DE SOCIOLOGÍA CLÍNICA EN ESPAÑOL

Reconocida por la Red Internacional de Sociología Clínica, Réseau International de Sociologie Clinique – RISC (www.sociologie-clinique.org)

COMITÉ CIENTÍFICO EDITORIAL

Ana María Araujo, Universidad de la República, Uruguay | Celmira Castro Suárez, Universidad del Atlántico, Colombia | Ana Correa, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina | Matilde Fernández-Cid Enríquez, Universidad Complutense de Madrid, España | Alicia Garrido Luque, Universidad Complutense de Madrid, España | Vincent de Gaulejac, Université Denis Diderot, Francia (director de la colección) | Marcela De Grande, Facilitadora y traductora especializada, Argentina | Patricia Guerrero Morales, Universidad Católica Silva Henriquez, Chile | Dariela Sharim Kovalskys, Universidad Católica, Chile | Elvia Taracena Ruíz, Universidad Nacional Autónoma, México | Fernando de Yzaguirre García, Universidad del Atlántico, Colombia (co-director de la colección).

 

Nuevo libro profundizando en la violencia velada de las organizaciones

Posted by / 27 febrero, 2017 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

“La novlangue manageriale. Emprise et resistance” de Agnes VANDEVELDE ROUGALE

Prefacio de Gilles HERREROS
¿De qué modo la “neolengua managerial (gerencial)” impide expresar el malestar, los deseos, las aspiraciones del sujeto?
Esta obra explora la fuente de la lengua de estos obstáculos y las posibles voces para liberarse.
Nutrida por una investigacion socio-antropológica, esta obra presenta un análisis del lenguaje utilizado en la gestión, articulando los registros del pensamiento, de lo padecido y de la acción. Con ilustraciones sorprendentes y con referencias teóricas diversificadas, la autora analiza las devastaciones que ocasiona la gestión moderna (el management moderno) con toda tranquilidad y con total impunidad. De hecho, no hace más que provocar el malestar en el trabajo. Por la utilizacion de su neolengua (en referencia a George Orwell), participa también y sobre todo en el corsé de los imaginarios, en la plasmación de los universos simbólicos, en el formateo de las emociones, en el aplastamiento de las inteligencias individuales y colectivas.
Desmontando el proceso de interiorización del discurso dominante, la autora da herramientas para hacer frente a la violencia que está al orden del día en las organizaciones.
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La obra es fruto de la elaboración de la tesis doctoral de la autora, bajo la dirección de Vincent de Gaulejac.

http://www.editions-eres.com/ouvrage/4007/la-novlangue-manageriale

 

PRESENTACIÓN Aula Laboratorio Teatro Social- UCM, Conferencia inaugural “Teatro para La Transformación Social”, por Moisés Mato, miércoles 15 de febrero a las 12h, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. ABIERTO PLAZO DE INSCRIPCIÓN PARA TALLERES DE TEATRO FORO.

Posted by / 13 febrero, 2017 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

El próximo Miércoles 15 de febrero de 2017 a las 12 h, tendrá lugar la CONFERENCIA “Teatro para la transformación social”, por  Moisés Mato y el Colectivo Comprensionistas,  será en el Salón de Grados (3ª planta) de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología – UCM – Campus de Somosaguas.

Con esta actividad ponemos en marcha el Aula-laboratorio de creación, desarrollo y fusión de las Artes Escénicas y las Ciencias Sociales, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM.  Esta iniciativa se crea en colaboración conjunta con la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, el Departamento de Psicología Social de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM, el Seminario de Sociología Clínica, el Colegio de Ciencias Políticas y Sociología y la Asociación Madrileña de Sociología.

Te invitamos a participar, de forma GRATUITA, en este AULA-LABORATORIO de expresión artística, social y cultural en la Universidad Complutense.

El Curso 2016-2017 nos centraremos en el Teatro Foro desde el Teatro de la Escucha y en el Teatro Imagen como dos herramientas de interés en la aplicación de las Ciencias Sociales. El Teatro Foro es un espacio para dialogar y poner cuerpo a la Sociología desde la metáfora de lo artístico.

Puedes apuntarte a alguno de los talleres que comenzarán próximamente, o solicitar información sobre nuestras actividades.

 

OPCIONES DE TALLERES DE TEATRO FORO 2017

 

  • Taller Grupo 1Tarde de Creación Teatro Foro desde el Teatro de la Escucha. Miércoles de 16 a 18h del 15 de febrero al 10 de mayo.

 

  • Taller Grupo 2. Mañanade Creación Teatro Foro desde el Teatro de la Escucha. Viernes de 11 a 13h del 17 de febrero al 12 de mayo.

 

Para más información: Irene Pastor correo: colectivocomprensionistas@gmail.com Tlf: 618443950

Zona de los archivos adjuntos

Revista Digital del Colegio de Sociología y Politología de Navarra – Entrevista Fernando de Yzaguirre

Posted by / 10 febrero, 2017 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

Revista Digital del Colegio de Sociología y Politología de Navarra – Nafarroako Soziologoen eta Politologoen Elkargoaren Aldizkari Digitala

ENTREVISTA. Fernando de Yzaguirre. Docente en la Universidad del Atlántico de Colombia y uno de los profesionales referente de la Sociología Clínica.

El pasado mes de junio, el Colegio de Sociología y Politología de Navarra organizó una jornada de Sociología Clínica que contó con la participación de la profesora, de la Universidad Complutense de Madrid, Matilde Fernández-Cid.
Esta primera jornada suscitó una elevada participación e interés entre los colegiados y colegiadas por la disciplina. En la actualidad se están dando lo pasos necesarios para constituir una comisión de trabajo en SC.

Descargar entrevista completa: Entrevista Fernando de Yzaguirre

Diploma Complutense de Prisión y Tratamiento

Posted by / 25 enero, 2017 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

Diploma Complutense de Prisión y Tratamiento

Tras 19 años como Seminario, el Departamento de Psicología Social de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, presenta el primer Diploma de Prisión y Tratamiento, impartido por profesionales expertos en el ámbito penal y penitenciario.

El curso está dirigido por Patricia De Santisteban, psicóloga clínica, y por la socióloga clínica Marisol Real, miembro de la Comisión de Sociología Clínica y del Instituto de Sociología Clínica “La Esfera” (ISCLE), quien aplica en sus intervenciones con reclusos esta perspectiva de manera pionera en España.

Damos la bienvenida al nuevo formato de esta formación, que incorpora los conocimientos teóricos y prácticos que brinda la sociología clínica como perspectiva aplicada para producir cambios.

 

Diploma Complutense de Prisión y Tratamiento

El enfoque sociolínico: Elvia Taracena

Posted by / 3 noviembre, 2016 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

Conferencia en la Universidad Nacional Autónoma de México.

En el video, la especialista Elvia Taracena, explica que el enfoque de la sociología clínica busca la apertura de las fronteras disciplinarias y la necesidad de adaptación de los métodos en las ciencias sociales, a la complejidad de los problemas estudiados.

Taracena explica las diferencias conceptuales entre inter, multi y transdisciplina, entendiendo a esta última como una nueva síntesis del pensamiento cultural, social y psicológico que contribuye a una imagen más integradora de la realidad humana contemporánea. Las fronteras disciplinarias responden más a las condiciones sociales de construcción de las disciplinas, que a la naturaleza del objeto de estudio.

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=agm65txaQlI

 

Asimismo, en esta conferencia la misma profesora habla de “Una mirada socioclínica sobre la violencia” (en el Seminario Permanente de Cultura y Representaciones Sociales, coordinado por el Dr. Gilberto Giménez. 23 de agosto de 2013):

 

Curso de Teatro e Intervención, desde la sociología clínica

Posted by / 3 noviembre, 2016 / Categories: Sin categoría / 0 Comments

curso-teatro-forum-paris

Desde la Comisión de Sociología Clínica del Colegio de Politólogos y Sociólogos, se viene dando un importante impulso al uso de las técnicas de dramatización y teatro para la intervención social, desde la perspectiva de la sociología clínica.

Estos esfuerzos han dado entre sus frutos, la formación de un grupo de teatro y la organización de cursos como por ejemplo este que anunciamos desde el blog: http://www.socioclinica.com/2855-2/

Para ilustrar la vigencia internacional de este enfoque, damos a conocer el próximo curso de “Teatro e Intervención” que organizan René Badache y Vincent de Gaulejac durante el año 2017, con el objetivo de “formar en la perspectiva de la sociología clínica utilizando el teatro en la investigación, la intervención y la acción política o sindical”.

En dicha formación, se propone un trabajo de creación teatral en grupo a partir de situaciones vividas, para desarrollar un trabajo reflexivo de análisis de situaciones en conflicto, un trabajo psíquico de toma de conciencia de los retos afectivos y emocionales en las organizaciones y la elaboración de propuestas para el cambio en las organizaciones.

Acceso a la convocatoria del curso:

formacion-teatro-forum-badache-gaulejac